El sentido de la vida, el sentido de nuestras acciones, nos son desconocidos sin una búsqueda interna, un indagarnos profundamente. El sin-sentido hunde la psiquis en la depresión, en la infelicidad… y en la apatía educativa. ¿Cómo hacer para renovar la tarea educadora de padres y docentes en función de una búsqueda de sentido? Tal vez esta pregunta suene utilitaria. Más bien podríamos preguntarnos: ¿Para qué habría de renovar la tarea que me toca como educador? El porqué de la necesidad de redimensionar la educación está a la vista de quien se tome un tiempo para observar a su alrededor: el sin-sentido se ha apoderado de adultos, jóvenes y niños. Entonces nos proponemos enfocarnos en la búsqueda de sentido. Podemos preguntarnos seriamente: ¿Para qué estamos educando a los niños, a los jóvenes? Pero esta pregunta no puede simplemente responderse en una plenaria docente o reunión de padres, por ejemplo, y archivarla en actas. Una reflexión seria, personal –luego vendrá lo grupal, lo ins...